jueves, julio 23, 2026

operación clavel, Cuando el cielo de Sevilla se vistió de luto:

Cuando el cielo de Sevilla se vistió de luto: la olvidada tragedia de la Operación Clavel


​Hay cicatrices en la memoria colectiva de Sevilla que el tiempo ha ido difuminando entre neblinas de olvido, relegadas al fondo de polvorientas hemerotecas o a charlas de sobremesa entre historiadores locales. Si caminas hoy por la avenida de Kansas City —la antigua Autopista de San Pablo— o pasas junto al Palacio de Deportes San Pablo, es muy probable que transites exactamente sobre el escenario de una de las páginas más crueles y surrealistas de nuestra historia contemporánea.
​Hablamos del 19 de diciembre de 1961. Una fecha que prometía ser de júbilo y alivio, pero que terminó convirtiéndose en una auténtica pesadilla que conmocionó a toda la ciudad.
​El diluvio del Tamarguillo: cuando Sevilla quedó bajo las aguas
​Para entender la dimensión del drama hay que retroceder unas pocas semanas, hasta el 25 de noviembre de ese mismo año. El arroyo Tamarguillo decidió desbordarse con furia desatada, provocando una de las inundaciones más devastadoras que recuerda la capital hispalense. El balance fue desolador: más de 150.000 personas afectadas y miles de familias que se quedaron literalmente sin un techo bajo el cual guarecerse.
​En medio de aquel desamparo institucional y social, la solidaridad ciudadana rugió con fuerza desde los estudios de Radio España. Al frente de la cruzada se encontraba uno de los comunicadores más carismáticos y populares de la época: el legendario locutor Bobby Deglané. Su llamativa campaña, bautizada como la Operación Clavel, movilizó a España entera para rescatar del fango a los sevillanos.
​La gran caravana de la esperanza
​Lo que se organizó fue una auténtica marea solidaria sin precedentes. Una impresionante caravana compuesta por unos 150 camiones, 150 turismos y 82 motocicletas desfiló hacia Sevilla cargada hasta los topes con toneladas de productos básicos.
​Las cifras impresionan:
​175.000 kilos de patatas.
​180.000 docenas de huevos.
​Montañas de legumbres (lentejas, alubias) y conservas de pescado.
​Jabón, detergente, ropa de abrigo y juguetes para los más pequeños.
​¡Incluso varios camiones cargados de vino!
​La ayuda era vital y tangible. La ciudad entera lo sabía, y por eso miles de personas —muchas de ellas damnificadas que lo habían perdido absolutamente todo— acudieron ilusionadas a la antigua Autopista de San Pablo para recibir a la comitiva. Esperaban comida. Esperaban ropa. Esperaban juguetes. Nunca imaginaron lo que el cielo les tenía preparado.
​Cuando la celebración se tornó en tragedia
​El ambiente era de fiesta y expectación. Para capturar el histórico momento, una pequeña avioneta Stinson 108-3 Voyager sobrevolaba la zona con la intención de realizar reportajes fotográficos desde el aire. Sin embargo, en un vuelo imprudentemente bajo sobre la densa multitud agolpada en el asfalto, se desató la catástrofe.
​El aparato impactó de lleno contra los cables de alta tensión del tendido eléctrico. El golpe seco, la pérdida fulminante de control, las llamas y, finalmente, el trágico impacto de la aeronave contra la marabunta de personas que esperaban la ayuda humanitaria. El caos fue absoluto.
​El balance oficial osciló entre los 20 y los 24 fallecidos en el acto, además de un centenar de heridos graves. Entre las víctimas se contabilizaron hombres, mujeres, niños y el propio piloto de la avioneta. Solo el fotógrafo que viajaba a bordo logró salvar milagrosamente la vida.
​Las secuelas y una sombra injusta
​El impacto emocional fue tan brutal que la recepción institucional prevista en la Plaza de España se canceló de inmediato. Sevilla se sumió en un luto profundo, aunque la distribución de los víveres y la asistencia a los afectados no se detuvieron.
​Los ecos de aquella tragedia trajeron también injusticias colaterales. Durante años, parte de la opinión pública culpó erróneamente a Bobby Deglané del accidente, achacándole una supuesta presión mediática para conseguir mejores tomas aéreas. Con el paso de las décadas, la perspectiva histórica hizo justicia y la ciudad reconoció su entrega desinteresada dedicándole una calle en su honor.
​¿Y tú? ¿Conocías este episodio?
​La tragedia de la Operación Clavel sigue siendo uno de esos secretos a voces de nuestra historia local: un suceso monumental que marcó a toda una generación de sevillanos pero que hoy permanece casi borrado de los libros de texto convencionales.
​Me encantaría leerte en los comentarios: ¿Habías oído hablar alguna vez de este accidente en la avenida de Kansas City, o te ha sorprendido descubrir este oscuro capítulo de nuestra ciudad? ¡Déjame tu opinión y sigamos desenterrando juntos los misterios de Sevilla!

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