jueves, agosto 13, 2026

50 lugares mágicos de la Región de Murcia

Reseña: «50 lugares mágicos de la Región de Murcia», de Joaquín Abenza


Hay libros que uno lee porque quiere conocer una historia concreta y hay otros que, casi sin darse cuenta, terminan despertando las ganas de coger el coche y ponerse en carretera. 50 lugares mágicos de la Región de Murcia, de Joaquín Abenza, pertenece claramente a los segundos.
Reconozco que parto de una pequeña desventaja: nunca he recorrido Murcia como me gustaría. No conozco personalmente muchos de los lugares que aparecen en estas páginas y, por tanto, no puedo hacer la típica reseña basada en haber seguido físicamente las rutas propuestas. Pero precisamente por eso el libro me ha resultado especialmente interesante. Me permite acercarme a una región de España que, desde la distancia, tiene bastante más misterio, historia y patrimonio del que quizá imaginamos quienes vivimos en otras partes del país.

Y es que una de las cosas que más me ha gustado del libro es que Abenza no se limita a reunir historias de fantasmas. El concepto de «mágico» es mucho más amplio. Aquí encontramos leyendas populares, enclaves arqueológicos, antiguas creencias, apariciones, santuarios, tradiciones, lugares relacionados con fenómenos extraños y también historias vinculadas al fenómeno OVNI. Es decir, el libro funciona tanto para quien busca misterio como para quien simplemente siente curiosidad por conocer lugares singulares de España. �
Murcia +1
Y esto, personalmente, es lo que más valoro.
Porque cuando hablamos de lugares mágicos existe siempre el riesgo de convertirlos en una simple colección de historias sobrenaturales. A mí me interesa algo más: conocer el lugar, saber qué ocurrió allí, qué dice la tradición, de dónde procede la leyenda y, después, intentar separar lo que pertenece a la historia documentada de aquello que forma parte de la tradición oral o de la interpretación posterior.
En ese sentido, el libro ofrece mucho material para hacerse preguntas.
Uno de los aspectos que más me ha llamado la atención es la variedad de escenarios. No estamos hablando únicamente de castillos abandonados o casas supuestamente encantadas. Aparecen lugares tan diferentes como el monte Arabí, la Cueva Negra de Fortuna, Sierra Espuña, Portmán, el santuario ibérico de La Luz, el castillo de Monteagudo, el Teatro Romea, Caravaca de la Cruz o las Fuentes del Marqués. �
Murcia Plaza
Y aquí está, para mí, uno de los grandes aciertos de Joaquín Abenza: conseguir que el lector entienda que el misterio también puede servir como puerta de entrada a la historia y al patrimonio.
Un ejemplo que me parece especialmente atractivo es el monte Arabí, relacionado en el libro con la Prehistoria y con diferentes tradiciones y relatos que han contribuido a convertirlo en uno de esos lugares que parecen tener una personalidad propia. También resulta especialmente sugerente la Cueva Negra de Fortuna, un enclave arqueológico que conecta el paisaje murciano con antiguas prácticas religiosas. �
Onda Regional de Murcia
Y después están lugares como Portmán, donde la historia minera y los relatos relacionados con el llamado «tren fantasma» crean una combinación perfecta entre memoria histórica y misterio.
Pero si tuviera que elegir algunos de los lugares que más me han despertado las ganas de conocer Murcia, probablemente incluiría también el Valle de Ricote, el Salto del Usero, el castillo de Mula, Caravaca de la Cruz y las Fuentes del Marqués. No necesariamente porque crea que las leyendas asociadas a ellos sean ciertas, sino precisamente porque quiero conocer el escenario real que dio origen a esas historias.
Ahí está una de las grandes virtudes de este tipo de libros: algunas veces la explicación de una leyenda puede resultar mucho menos espectacular que la propia leyenda, pero el lugar continúa siendo interesante.
Y eso es importante decirlo.
Yo disfruto muchísimo del misterio, pero no creo que haya que tragarse todas las historias que aparecen alrededor de un lugar simplemente porque sean fascinantes. De hecho, creo que ocurre justo al contrario. Cuanto más interesante es una historia, más ganas tengo de investigar qué hay detrás.
Por eso me gusta que un libro como este pueda funcionar como punto de partida. Abenza lleva décadas dedicado a la investigación y divulgación del misterio y esa experiencia se nota en la selección de los escenarios. El autor, además, tiene formación como ingeniero y lleva vinculado al estudio de los fenómenos extraños desde hace décadas; en 1976 fundó el Centro Investigador de Fenómenos Extraños y desde 1991 dirige y presenta El último peldaño en Onda Regional de Murcia. �
Onda Regional de Murcia
Eso aporta al libro una perspectiva que me resulta especialmente interesante.
No estamos ante una guía turística convencional. Tampoco ante un libro dedicado exclusivamente a demostrar que existen fantasmas, apariciones o fenómenos inexplicables. Es más bien una invitación a recorrer una Murcia diferente, buscando esas historias que normalmente quedan fuera de las guías tradicionales.
Y además tiene algo que para mí es fundamental en una guía de este tipo: es práctica. El libro incluye indicaciones para localizar los lugares y coordenadas GPS, algo que puede parecer un detalle menor hasta que uno se plantea realmente coger el coche y buscarlos. �
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Y aquí es donde me he sorprendido pensando: «Tengo que hacer esta ruta».
Porque aunque actualmente no conozca Murcia, me gusta conocer otros lugares de España. No solamente por el misterio, sino por cultura general. España está llena de historias, edificios, montañas, pueblos y rincones que desconocemos completamente hasta que alguien nos descubre su existencia.
Y este libro hace precisamente eso.
Me descubre una Murcia que no conocía.
Una Murcia de cuevas prehistóricas, castillos, santuarios ibéricos, antiguos cultos, cementerios, leyendas populares, apariciones, tradiciones y relatos relacionados con OVNIs. Una Murcia que, al menos para alguien que vive en Sevilla y todavía no ha tenido la oportunidad de recorrerla a fondo, resulta tremendamente atractiva.
Hay además algo que me gusta especialmente: el libro no obliga al lector a creer.
Y creo que eso es importante.
Una leyenda puede ser interesante aunque no sea cierta. Una aparición puede formar parte de la tradición de un pueblo aunque nunca haya podido demostrarse que aquello que vio un testigo fuese realmente un fantasma. Un supuesto fenómeno OVNI puede tener posteriormente una explicación convencional y continuar siendo interesante desde el punto de vista histórico.
El misterio no desaparece porque encontremos una explicación.
Al contrario.
A veces la explicación es incluso más interesante que la leyenda.
Por eso, si algún día viajo a Murcia con este libro en la guantera, tengo bastante claro que no iría buscando demostrar nada. Iría a conocer los lugares. A fotografiarlos. A caminar por ellos. A intentar imaginar cómo pudieron surgir determinadas historias y, sobre todo, a comprobar personalmente qué tienen aquellos escenarios que durante generaciones han alimentado la imaginación de quienes viven allí.
Y probablemente lo haría como hago muchas de mis salidas: en solitario.
Hay lugares que, además, creo que se disfrutan de una manera especial cuando uno los recorre solo. Sin prisas, sin tener que estar pendiente de otra persona y pudiendo detenerse el tiempo que quiera delante de una construcción, una montaña, una cueva o un paisaje. Si alguna vez termino haciendo una ruta por estos 50 lugares, seguramente este libro acabará convertido en una especie de hoja de ruta personal.
No necesariamente para visitar los cincuenta de golpe. Eso sería casi una pequeña expedición.
Me gustaría seleccionar unos cuantos, estudiar previamente su historia y preparar una ruta. Y ahí el libro tiene otra ventaja: después de leerlo, uno no se queda únicamente con la curiosidad por el relato, sino también con ganas de conocer el territorio.
La selección, además, demuestra que Murcia tiene una riqueza enorme en este terreno. El propio Abenza reconocía que una de las dificultades fue escoger solamente cincuenta lugares, porque después de tantos años recopilando información habría material suficiente para hablar de 150 o 200 enclaves. �
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Y probablemente esa sea una de las mejores conclusiones que se pueden sacar de esta obra.
50 lugares mágicos de la Región de Murcia no pretende cerrar el mapa del misterio murciano. Lo abre.
Después de leerlo, uno empieza a pensar que esos cincuenta lugares son solamente el principio.
En definitiva, me ha parecido un libro muy recomendable para quienes disfrutamos de la historia, las leyendas y los fenómenos misteriosos, pero también para cualquier persona a la que le guste descubrir lugares diferentes de España. Yo, que todavía tengo pendiente conocer buena parte de Murcia, me he encontrado con algo que no esperaba: más que terminar el libro con la sensación de haber conocido cincuenta lugares, lo he terminado con ganas de conocerlos personalmente.
Y eso, para mí, es una buena señal.
Porque un buen libro sobre lugares no debería hacer que cierres la última página pensando que ya lo sabes todo. Debería hacer que quieras coger las llaves del coche, abrir el mapa y preguntarte cuál será el primer destino.
En mi caso, ya tengo unos cuantos candidatos.
Valoración: 9/10.
Una guía de misterio diferente, entretenida y, sobre todo, útil para descubrir una Región de Murcia que merece ser explorada más allá de sus lugares turísticos habituales. Y aunque todavía no pueda decir que he recorrido esos caminos, después de leer a Joaquín Abenza tengo bastante claro que, si algún día hago una ruta por Murcia, este libro viajará conmigo

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